miércoles, 1 de abril de 2015

REGALOS DIVERSOS


Cuando veo su numero al sonar el teléfono pienso en si habrá alguien en el otro lado o es otra vez el teléfono llamándome por sí solo.
-Diga, hola…… hola.- Pasan segundos, minutos y no hay respuesta. De fondo se escucha el ruido de una oficina, pero nadie me contesta. Casi siempre es lo mismo y después de que cuelgue al rato se repetirá la llamada y con un poco de suerte no serán tres o cuatro antes de poder hablar con él.
Tanto el como su fabrica ya deberían de haberse jubilado hace tiempo. El ronda los 90 y aun sigue yendo cada día a su oficina. Su empresa en los años 40-50 fabricaba estilográficas de lujo y cepillos varios para usos varios. Ahora sus productos son más actuales: bolígrafos y cepillos para el pelo, todo de lujo, colocado en cajitas con letritas doraditas y dibujitos de marca.
Es sorprendente de donde este hombre saca las fuerzas y ganas no solo para echar el polvo conmigo sino también para ser el jefe, el padre, el abuelo,  bisabuelo y yo que se mas. 
Intenta hablarme en castellano pero se nota claramente que vive por completo en el ambiente catalán y antes preferiría hablar ingles, francés o incluso chino que castellano.
Cuando lo veo y pienso en lo que fabrica me veo en el siglo XVIII con recargados vestidos y un apretado corsé que apenas me deja respirar.
En una ocasión me regalo uno de esos cepillos para el pelo, que nunca he usado. Primero porque es para pelo corto y no para mi melena y después por esa sensación de entrar en el túnel del tiempo. Al cabo de un tiempo me pregunto por su regalo y no sabía cómo responderle.
- Si, si. De vez en cuando lo utilizo.- Mentí sin vergüenza alguna pensando en que no sabia donde estaba el maldito cepillo.

Es increíble el don que tiene la gente para regalar  cosas absolutamente inútiles. Supongo que es por que cuando escojemos un regalo pensamos: "¿Si fuera para mi que me gustaría que me regalasen?"  y en ningún momento pensamos realmente en la persona que va a recibir regalo. Por eso tengo una colección de masajeadores que normalmente los regalan  hombres a quienes les gusta que les hagan masajes, colonias horribles para viejas de mas de 60 años de esos que no tienen ni imaginación ni en realidad ganas de regalarte nada pero se ven obligados a hacerlo, así que van a la perfumería y piden una colonia para su novia y, obviamente la dependienta busca algo para una mujer mayor al ver a los clientes y yo acabo con la colonia de la juventud de mi abuela, ambientadores de olores varios, esos me provocan el complejo de que quizás desprendo un olor desagradable y ellos intentan matarlo con  nubes de química apestosa, etc...
No puedo decir que no sean de agradecer pero al final cuando no sabes qué hacer con ellos y además te preguntan una y otra vez acabas poniéndote a temblar cada vez que alguien llega con una bolsa o una caja.
Y mira que es fácil preguntar: "¿Que es lo que te gustaría que te regalase?"


lunes, 30 de marzo de 2015

ESTABA BORDE

No sé cuanto hacia que no llamaba, por mucho que me esforzaba no conseguí recordar como era y que le gustaba hasta que pasó por la puerta.
Cuando llegó empecé a recordar poco a poco. Mientras se iba desnudando encendió un cigarrillo.
Desde hace ocho meses  no fumo y desde entonces me molesta mucho el humo. Dicen que eso pasa a muchos exfumadores.
-Aquí no se fuma. - Le hice apagar el cigarro y no le di tiempo para nada mas. Es raro en mí, pero en ese momento me puse borde como nunca, incumpliendo todas las normas del cuidado al cliente.
Lo trate fatal, todo el rato le decía de que no podía hacer ni una cosa ni otra. A todo le decía que no y ponía malas caras.
Solo estaba deseando acabar y que se fuera. Pero cuanto mas borde me volvía mas cachondo se ponía él. 
Al final ya vestido  y con sus ojos muy abiertos, me dijo:
-Jo tía, ¡que borde estas!, ya no fumas, estas mas gorda y mas vieja….. Pero me encantas.
Y ahí me dejo sin entender que es lo que realmente había pasado y con la duda de que si él volvía yo fuese capaz de repetir la función.


domingo, 29 de marzo de 2015

CHINITO

Siempre me llama con una hora o mas de tiempo, y es de agradecer. Así no tengo que ir volando por el piso para recoger todos los juguetes de la niña ni tampoco ducharme a la velocidad del rayo. 

Claro que todo tiene su explicación, viene desde la otra punta de Barcelona y los 40 minutos de metro no se los quita nadie, así que una hora de previsión es aceptable. Suena el timbre, le abro y sube rápido con un móvil en las manos.
-Hola - Saluda y va directo a la habitación, pone a cargar su teléfono y solo después me mira a mi.
-Hola - Le contesto mientras saco una toalla del armario.
Se desnuda y se mete en la ducha mientras yo le pregunto como le van las cosas en la uni y en el trabajo. Dicen que los chinos tienen una facilidad increible para estudiar. Yo me lo creo. Este por ejemplo tiene una carrera acabada y ahora hace un doble grado. Ademas trabaja en el restaurante de sus padres y no se donde mas. No se como llega a todo.
Los chinos nunca han sido mis clientes preferidos, suelen regatear muchísimo el precio y luego en la cama la mayoría tienen unas pichuritas diminutas pero dedos fuertes y una manera de ser muy brusca y fría.
Este chinito no es así, aunque a pesar de estar bastante mediterraniezado no deja de ser chino. Es bastante cariñoso y nunca regatea. Eso si después del polvo se queda deshecho, se queda completamente dormido e incluso ronca. Es impresionante lo rápido que coge el sueño. Será por el cansancio que arrastra por tanto estudio y tanto trabajo.
Yo le dejo dormir, a mi no me molesta, siempre y cuando no haya otro cliente esperando. Mientras él duerme me pongo con mi ordenador, lavo los platos o simplemente echo la siesta a su lado.



sábado, 28 de marzo de 2015

COMIDA DE TARRO

¡Que mal cuando se le cruzan los cables!. Empieza a comerse el coco y se pone insoportable.
Estábamos en un hotel excelente, una bañera enorme donde me había relajado, una cena de pica pica los dos envueltos en las toallas de baño y mirando dibujos animados en la televisión. Todo iba bien, nos estiramos en la cama, empezó a acariciarme, a tocar por aquí y por allá y a besar mi conejita.
Me gustaba lo que hacia, pero la verdad es que no tenía muchas ganas e iba contando los minutos deseando que acabara, ponerle el preservativo y que pasara al acto final.De repente dejo de moverse y apoyo su cabeza en mi pubis.
- ¿No sigues?.- Le pregunte extrañada.
- No, me voy a quedar así.
- Tu mismo - Le conteste, pensando que estaba muy raro
No aguantó mucho en esa posición y se estiro a mi lado, mirando la televisión y casi durmiéndose. Yo extañada empeze a preguntarle de que es lo que le pasaba. Se puso borde y al final me dijo de que yo parecía una muñeca de goma, que estaba fría como el hielo y que así el no haría nada más.
Fue una noche extraña, donde el no hacía más que dar vueltas en la cama, sin tocarme y bien separado de mi, algo muy extraño en su caso. Hubo un momento de tregua en el que le dije que estaba harta de sus comidas de coco y su gilipoyez.
Le dije: “Mira tio, abrete la cabeza y deja visible el tarro que contiene el coco, que lo tienes bien sucio. Yo te lo lavo y te lo corto a pedacitos para que te lo puedas comer en condiciones. Así tendrás una buena comida de coco”
Nos reímos un rato, al final se relajó, pero continuó tonto, bien lejos de mi y sin tocarme. Al menos me dejó dormir tranquila y en el despertar se cumplió el ritual del sexo profesional, rápido y adecuado.



viernes, 27 de marzo de 2015

ME HA VUELTO A LLAMAR

Hacía mucho que no me llamaba y esta vez lo ha hecho con tiempo, el día anterior programándoselo bien, en su casa y para el sábado antes de comer. Antes era un cliente habitual y esperemos que vuelva a serlo, es simpático y agradable aunque lento y maniático.
Su casa sigue igual, llena de trastos y cosas que colecciona compulsivamente y por lo que he visto no acaba de ordenar tal como decía y parecía que estaba haciendo la última vez que lo visite. Y eso si, le sigue gustando echar un polvo y después ponerse a comer. Asi casi siempre me llamaba y ahora ha repetido, para que fuera a su casa y después del sexo el mismo hacer de cocinero y comer juntos.
Tiene un piso estupendo lleno de esas “porquerías” que le encanta coleccionar. Es un ático con unas buenas vistas y con el sol entrando directamente a la habitación para acariciarte la piel mientras estás estirada en la cama. Me encanta, pero él no sé si lo sabe disfrutar.
Bueno, pues esta vez repetimos lo habitual, polvo y comida, pero me desespera por lo lento que es preparándolo todo. Va cortando las cosas sin dejar de hablar y distrayéndose con cualquier tonteria y, claro, yo me voy poniendo nerviosa hasta que harta de esperar, me pongo yo misma a cocinar.
En la cocina los nervios no son buenos amigos y menos cuando no sabes bien donde están las cosas o manejas utensilios que no dominas. El resultado era previsible: una rascada en el dedo y gotas de sangre por vinagre en la ensalada.



miércoles, 25 de marzo de 2015

GOTERAS

Había quedado con uno en un hotel desconocido, estaba en buena zona y por fuera el aspecto era atractivo….. “Al menos dormiré en una buena cama” - Pensaba.
La habitación estaba bien aunque la distribución era un poco extraña, entrabas y te encontrabas con el lavabo en la zona de distribución, con una puerta para el wc, otra para la ducha y la que daba paso al dormitorio propiamente dicho.
Pero bueno yo estaba allí para un trabajo, no para discutir sobre el buen o mal hacer de los arquitectos, así que me desnude y estire en la cama preparada para empezar con lo mío… Sonreía e iba pensando en que toda una noche con “ese” podía hacerse un poco larga y esperaba quedarnos dormidos pronto y no tener que aguantarlo demasiado.
Se tiro encima y yo ya cerré los ojos y empecé con mi programa. Todo iba bien, el disfrutaba y yo iba haciendo hasta que sentí el liquido caliente en la cara.
-¡Eso no, ni hablar!.- Grite, separándolo de mi y saltando de la cama mientras intentaba secarme “aquello”.
- ¿Qué pasa?.- Se sorprendió el cabrón.
- Ni lluvias doradas, ni meados, eso yo no lo hago.- Solo pensaba en sortearlo e ir a la ducha para poder lavarme.
- Yo no he hecho nada de eso.- Se puso a gritar él.
- Entonces ¿que es esta porquería caliente que me has echado a la cara?.
- ¡Que porqueria, ni que mierda!.- Continuaba gritando mientras encendía la luz.
- ¡Joder!, ¿Qué es eso?.- Dije en voz alta mientras miraba la cama mojada.
- Pero…..- Miraba él las sabanas manchadas y a mi alternativamente como acusándome de ser yo la culpable del charco.
- Poc, poc,….- Iban cayendo gotas desde el techo de la habitación.
- Pero…. ¡que mierda de hotel!...
- Tio lo dejamos aqui, me ducho, me lavo y me voy.- Le dije
Me fui a duchar mientras él llamaba a recepción del hotel para quejarse. Cabreada me metí en la ducha y cuando pensaba que ya caía el agua, aun casi sin haber tocado el grifo me sorprendí al ver que aquello tenía color y… olor…… Sali de ahi gritando, enseguida llego el cliente a ver qué pasaba.
Del techo caía liquido de color amarillo oscuro y bien perfumado. Me entraron ganas de llorar mientras el cliente se reía. Al final tuve que lavarme como pude en el grifo del lavabo y marcharme rápida de allí solo pensando en llegar a casa para poder ducharme de verdad y frotarme la piel con furia para poder olvidar esa asquerosa experiencia.
Nunca más pienso ir a ese hotel.



martes, 24 de marzo de 2015

DE COMPRAS


La locura de ir de compras. Es divertido arrastrarlo de un lado para otro cada vez que tengo que comprar algo desde aquel día en que bromeó diciendo que era gay y lo metía en los probadores conmigo mientras me probaba la ropa interior.
Suena el teléfono, miro el número y cuelgo.
-Este, ni caso.- Digo en voz alta mirando cómo le cambia la cara de como decir “la tendré que llevar a casa por uno de sus clientes” a, “menos mal”. Sonrío y continúo mi búsqueda frenética entre tiendas.
Al rato vuelve a sonar el móvil y se repite la misma escena…. sonrío para mi mientras lo observo relajarse.
Eran números desconocidos y prefería seguir con las compras. Pero como no hay dos sin tres… pues eso y, esta vez en lugar de un frío número estaba el nombre de un cliente habitual.
-Si, hola.- Con voz melosa.- Ahora no puedo, estoy por Barcelona….. para ya no puede ser, pero mañana estaré en casa y puedes venir cuando quieras…… vale. Hasta mañana.
Mientras hablaba él me observaba sonriendo pensativo.
-¿A este lo conocías?, ¿solo respondes a los que ya conoces?.- Me pregunta
-¡Pues claro!….. Tú qué crees.- Me río.
-Tú crees que puedo ir dando explicaciones mientras estoy rodeada de gente,.. que si este servicio lo hago de una forma u otra, que una mamada, que eso no…. no veas la cara de la gente. A esos números contesto si no hay publico alrededor.
-Vale, vale.- No insiste mientras me mira con los ojos bien abiertos.



lunes, 23 de marzo de 2015

ANGEL

- Hoy me toca Angel - dije yo a mi acompañante
- ¿Te toca? - me contesto con una sonrisa picante
- Bueno, la verdad es que ese apenas me toca.
- Tu si que tienes ahí a un ángel - dijo  la mayor tonteria de su vida indicando con la mirada  que se refieria a mi chochito.
- ¿Qué quieres decir con eso? - Le pregunte - ¿Qué tienen que ver un ángel y la coneja?
- ¡La coneja!, ¿Qué nombre es ese?.- Mientras lo decía paso de la sonrisa a la risa.
- Yo que se, asi lo llama un cliente de los mios.
- A ver…. si no fuera por ese ángel que tienes yo no querría nada con tu coneja…- Me respondio riéndose.
- El angel que tengo... hmmm ¿Donde exactamente tengo a ese tal "angel"? No es por nada pero quisiera aclararme por si acaso si el "angel" ese habita en la coneja. - Le dije sin aguantar la risa.
- Pues vaya susto si sale ese "ángel" por ahí mientras voy besando la conejita.- Y así siguió el diálogo de besugos.
- Vaya nombres que tiene la cosa….. chocho, almeja, patata, chumino, potorra, coño, chochete, coneja….. Me quedo con chochito que es el más agradable - me dijo.
- Pues yo prefiero coneja que mola mas...

domingo, 22 de marzo de 2015

SE FUE

Sonó el teléfono, el número era desconocido
- Hola, si.- La habitual voz de simpatía pensando en un posible nuevo cliente.
- Hola, ¿Alicia?.- La voz de mujer me sorprendió
- Si, ¿con quién hablo?.- Pregunte pensando en mil cosas diferentes: el gas el teléfono, un seguro…. que se yo.
-Le llamo por el Sr. Gutiérrez.- No me sonaba el nombre, no tenia ni idea de quién podría tratarse.
- Si, ¿Qué pasa?.- Pregunte intentando situar el nombre en mi memoria.
- Es que su nombre estába en la agenda de mi marido.- Cada vez estaba mas sorprendida y un poco asustada.
-Ah, vale.- No supe que más decir.
-Si, le llamo por que esta noche ha muerto y no sé bien qué relación tenía con él. Estoy llamando a todos sus contactos para informarles.
- Lo siento, lo siento mucho.- Solo pude decir eso mientras intentaba pensar de quien se trataba.
- El corazón al final le fallo definitivamente.- Me informo la mujer.
- Gracias.- Empezaba a tener una idea de quien se trataba.- Gracias por llamarme.- Y ahí se acabo la conversación.
Me quede paralizada con teléfono en la mano pensando que algunos de mis clientes son muy mayores y que algún día se me morirán uno tras otro. Al menos este no se murió mientras estaba conmigo. Habría sido terrible. Venía muy a menudo y yo no lo veía tan mal como para morirse.
Nunca sabes cuando es tu hora.



domingo, 15 de marzo de 2015

SOLSONA

Acabando de comer y antes de ir a clase suena el teléfono; es un numero nuevo. 
-Si - Con la voz dulce de costumbre.
- Si, sí que podría.- Contesto cuando el cliente me pregunta si iría hasta Solsona.
- Antes de las 21:30 no podría salir de aquí y ahí estaría sobre las 22.30.- Voy contestando a sus preguntas. Le pido que me llame más tarde para acabar de quedar y ahí lo dejamos. 
-¿Está muy lejos Solsona?.- Le pregunto a mi acompañante que me está mirando con cara de asomo.- Es uno que me ha dicho de ir a verlo ahí….. Bueno si al final no se echa para atrás. 
- Hombre esta un poco lejos. Tienes al menos para un par de horas.- Me comenta. 
- Vale.- Sonrío. - Así me distraigo. - Ya en la escuela se confirma que el cliente mantiene sus ganas de estar conmigo a través de sus mensajes, me dice que si a todo y así al menos aseguro una noche de trabajo.
Coqueta y bien arreglada cojo el coche y emprendo el viaje; en una hora y media estoy en el centro de Solsona y al abrir la puerta del coche descubro la realidad del frio de la noche del lugar. Rápida busco la dirección y no me entretengo por la calle. El piso es grande, con varias habitaciones y el chico simpático pero…. El pero es que no tiene calefacción, vive recluido en una única habitación con una estufa eléctrica. 
– ¿Para qué gastar más?.- Me dice.
 ¡Jolines, que frio, según como me movía me quedaba helada, si no eran los pies era el culo. Hice mi trabajo tan bien como pude intentando no pensar en el frío que iba tomando diferentes partes de mi cuerpo.
- !Vaya aventura mas fresca, esto parece Siberia!- me quejaba mentalmente.
Al día siguiente volvieron los mocos. 




miércoles, 4 de marzo de 2015

NO RESPONDER

Esta mañana estoy deprimida, asustada y de mala leche. Lo pago con los que me aguantan y a veces desearía que se fueran, que me dejaran sola. Encima estoy con una congestión que no me deja, que me atonta y aun me cabrea más.
No quiero salir de casa, solo espero otra llamada, que suene otra vez el teléfono y entonces poner voz de simpatía, lo que cada vez cuesta mas y mas.
Me viene a ver un amigo y yo ni le miro, ni le digo nada. El intenta romper el silencio y empieza a contar chistes aburridos lo cual me cabrea todavía mas.
- ¿Dónde tienes el coche? - le pregunto.
- En el descampado - me contesta.
- Es muy lejos - le digo.
- ¡Que va! - me responde - Es aquí al lado y caminar te irá bien.
Le mando a buscar el coche y el obediente como una ovejita se va a por el. Le pido que me lleve a buscar unos documentos y que me espere mientras los recojo para devolverme a casa. Callada a su lado en el coche no recuerdo ni lo que pienso. Solo que el teléfono me saca de mi ensimismamiento.
- Si - Contesto con voz dulce. Casi no entiendo lo que me dicen. - ¿Como? ¿Perdon? ¿De dónde eres? - Pregunto - ¿Cómo?,… ¡ah! rumano, vale…. Si si…. Yo rusa…. ¿Cómo?.- no lo entiendo, me dice algo así como si me interesa follar con el por 20 euros. Antes de que termine de hablar corto la llamada y antes de que vuelva a sonar el teléfono anoto para ese número: “no responder”.
"No responder" es mi principal cliente, tiene como 30 numeros diferentes, tambien hay otros que se llaman: "Idiota", "Subnormal", "Asqueroso", "Pervertido", "Ido", "Capullo", etc.

¿Por donde andará la gente normal? Hoy me parece que todos han elegido a otras chicas.


domingo, 1 de marzo de 2015

MARISOL

Es un masoca sádico, me agota física y psicologicamente. Además tengo que controlarlo para que no se pase conmigo y no le salga su parte sádica. Me pide que le pegue, lo hago suavemente y él insiste en que lo haga más fuerte, le aprieto los pezones de tal manera que se me duermen los dedos….. al día siguiente siempre me duelen los brazos y las manos, sobre todo la derecha.
Paga bien, eso sí, ni rechista, ni discute. Es un tipo curioso, vive solo en un ático, tiene más de sesenta años y siempre va medio bebido y no deja de fumar. Es de origen sevillano, adora a Marisol y permanece constantemente en los años 60.
Su casa es una especie de loft y está hecha una porquería: ceniceros llenos por todas partes, vasos medio vacíos y botellas de todos los licores y bebidas imaginables. Supongo que de vez en cuando hace una limpieza general bebiéndose  previamente los vasos que hay dispersos por toda su casa y menos mal que no es muy grande.
Buen cuidado tengo cuando voy a sentarme, miro bien lo que hay en el asiento y lo limpio mínimamente. Siempre con las canciones de Marisol como música de fondo, a veces cantadas también por él. Solo espero que nunca me las haga cantar a mí.
Las paredes están cubiertas de retratos de su admirada. Retratos de todas las edades, en blanco y negro y en color, de revistas recortadas o algún poster del cine. Si alguien me pregunta sobre el cine español al menos podre decir que conozco una artista y el titulo de alguna de sus películas. No sé si ese conocimiento me servirá de mucho. 
Marisol, “la mujer perfecta” según él y a mí me llama porque dice me parezco mucho a ella.

Llevo tres días con el brazo que me duele, la última vez me hizo trabajar mucho, dale y dale….. con las canciones de su diosa acompañándonos todo el rato.



viernes, 27 de febrero de 2015

PICHIRRIN INSULTANTE

-Hola. ¿Cómo estás? - Contestó al teléfono al ver el número conocido.
Es un cliente habitual, llama y me pregunta como lo tengo para dentro de 15 minutos. De repente le pica y tiene necesidad de venir a verme. Por suerte para él, hoy estaba libre y me viene bien.
- En 15 minutos estoy ahí.- Como era previsible el guion se cumple. Y después , en media hora habrá terminado.
Llega, entra al apartamento, ya conoce el camino a la habitación, se desnuda rápido y se va a la ducha. Cuando vuelve en la penumbra de la habitación, estirada sobre la cama lo miro por última vez antes de cerrar los ojos hasta que termine su visita; bajito, gordito, músculos caídos y con una insignificante cosita entre unas piernecitas estrechitas y torcidas.
Empiezo mi trabajo mientras pienso en las facturas, la hipoteca y lo cotidiano, es un poco aburrido. Después de colocarle el preservativo asegurándome que quede bien cogido, lo cual no es fácil por la diferencia de medidas, me estiro en la cama y le dejo hacer sus cositas. Aunque quisiera no sentiría nada con eso que tiene y por como lo utiliza.
El apura su tiempo y mientras supongo que cree que llega a penetrarme algo más de unos milímetros me insulta:
- Puta, zorra, perra ¿a qué te gusta como lo hago?.- Escucho su voz en la lejanía mientras repaso mentalmente la última clase de finanzas.
- Toma, toma - grita él - jodete, hija puta. ¿A que te da gusto, eh? ¿A que te gusta como te follo? - sigue el con sus insultos tontos. Yo mientras tanto pienso en como deberia de resolver ese problema del leasing que tengo para mañana.
Su juego dura poco, el se siente grande por haber dominado a una mujer. Yo cobro lo que toca y ahora sí que lo miro mientras se viste y recupera el buen tono y deja los insultos. Lo acompaño hasta la puerta y le sonrío.
- Ya te llamare - Me dice.
- Cuando quieras - Le contesto aguantando la sonrisa. Cierro la puerta y me voy al ordenador a escribir la solucion de mi problema del leasing antes de que se me borre de la mente. 

No es un mal cliente, pero un poco raro...


jueves, 26 de febrero de 2015

UN IMBECIL MAS

Hay buenos clientes, educados, amables, simpáticos, de esos que no querrías perder nunca…. el problema es que esos ya los tengo mayorcitos y….
Otros sin embargo son inaguantables y al final ni les contesto, ni quiero volver a verlos. Como uno que vive cerca de mi casa, que me iría bien por lo cerca que esta, pero es un mierda, diciendo las cosas por su nombre. No trabaja, en su casa solo tiene la cama y los muebles de cocina y cuando su mujer se va a trabajar llama a las chicas. Ya me estraña que uno asi pueda tener una mujer.
Pienso que hace trapicheos con drogas y cosas así. Lo peor es que te trata como a un saco de basura. Mientras estamos en la cama, haciendo lo que sea él va fumando y bebiendo, es realmente asqueroso, y ademas te hace sentir bastante mal.
Últimamente me ha estado llamando una y otra vez y cuando veía su número no contestaba. Después empezó a enviarme mensajes, cada vez más agresivos, diciéndome de todo, insultándome, exigiéndome que si ponía anuncios debía contestar. A ver cuando me deja en paz.

¡Vaya mierda de tío!


miércoles, 25 de febrero de 2015

EL BORRACHO

Hay clientes que repiten y repiten, pierdo alguno, aparece otro nuevo. Esos que vienen solo una vez, esos no son clientes…. No sé lo que son.
Pero algunos aguantan y eso es bueno para mí. Cuando vienen o voy a verlos hablamos, me explican sus cosas y en realidad trabajo poco. Tuve uno que no decía nada,  se hizo habitual, llamaba, me preguntaba si estaba libre y si le decía que si venia rápido. Llegaba en pocos minutos, como si hubiera telefoneado desde la calle, junto al apartamento, se desnudaba sin decir palabra, casi sin mirarme, follaba rápido y se iba sin más comentarios. Era un poco soso, frío, pero no molesto. Era educado y limpio. Un misterio.
Siempre bien vestido, arreglado, perfumado, impecable y serio…. Una vez y otra, un poco cansino. Pero al final todo se mueve y las cosas cambian. Un día se presento borracho, con la corbata floja y la camisa abierta, me pidió que si en lugar de acostarnos podíamos estar solo hablando. No iba a decirle que no, para mí era un buen plan, al margen del olor a alcohol no me pareció complicado aguantar su charla durante una hora y cobrar mi servicio.
Se sentó en el borde de la cama y empezó a hablarme mientras yo estirada lo escuchaba. Me contó una historia de amor, de lo enamorado que estaba de su mujer. Me la describió como la mujer perfecta, inteligente y hermosa y casi llorando se lamento de como la estaba perdiendo, como no se atrevía a tocarla, como temía pedirle nada y así poco a poco habían dejado de hacer el amor y se habían  ido alejando uno del otro. Entonces me pidió  consejo:
- ¿Tu que harías si fueras yo?
- Yo le llevaría un ramo de flores, la besaría, la llevaría a la cama sin decir nada y le haría el amor tal como yo quisiera. Si no te atreves a hacerlo no sabrás nunca lo que ella realmente quiere o espera de ti.
Me miro con sus ojos vidriosos por el alcohol y sonrió por primera vez desde que le conocí. Saco su cartera y me pago despidiéndose.

Nunca más volvió. Dos cosas: o se  arreglo con su mujer o justo lo contrario. Tenia que haber cerrado la boca,... que idiota.