sábado, 31 de enero de 2015

LLAMADA IMPREVISTA

Ayer me paso una cosa que espero no vuelva a pasarme nunca mas.
Se trata de un cliente al cual voy a ver a su almacén. Dentro tiene un montón de cosas y un despacho en la primera planta. Me va llamando desde hace más de un año, es un buen cliente.
Estábamos allí, ya a punto, el con los pantalones abajo metiéndomela con ganas y yo inclinada sobre la mesa haciendo ruiditos de porno. De repente sonó el teléfono, al menos era lo que pensé en aquel momento. Sin embargo el sonido no me era familiar y entonces me di cuenta de que realmente era el interfono de la puerta. Él lo cogió con cara de fantasma: “Diga”…. La respuesta que escucho lo puso mas pálido aun, empezó a vestirse rápido y muy nervioso sin ni siquiera quitarse el preservativo.
-”Vístete”.- Me dijo.- “Es mi mujer”.
Bajo tan rápido como pudo para abrir la puerta del almacén sacando el pasador que había dejado echado. La mujer le pregunto que como era que había tardado tanto y él le contesto que el automático no iba bien, que se encallaba... No sonó muy convincente.
Yo, mientras tanto me vestí rápidamente intentando tranquilizarme. Subieron al despacho juntos. El me presento como una posible cliente y me tuvo allí aparentando que me quería vender un montón de cosas durante un buen rato. Yo, mientras tanto, con las bragas mal puestas hacia ver que me interesaba lo que el me ofrecía, sin saber siquiera que era, ni tampoco escuchar sus explicaciones, solo pensaba en escaparme cuanto antes de allí. Al final me despedí 
- Bueno ya le diré alguna cosa.
Ahora pienso en la cara de la mujer, que tonta no era y algo, seguro, se imagino. La recuerdo mirándome, examinándome, vete a saber que pensando. Y él ni siquiera me ha llamado para decir como acabo el espectáculo... 
Espero no haber perdido el cliente, pero desde luego al almacén ya no vuelvo mas.


viernes, 30 de enero de 2015

EN UN INSTANTE TODO CAMBIA

En un instante todo cambia.
A las siete había quedado con un cliente,  a las 20.30 tenia previsto  otro y eso que a las seis todavía estaba en una conferencia del insti, bastante rollo por cierto, charlando con unas compañeras de clase.
El cliente de las siete era muy importante no solo porque ya llevaba muchos años viniendo a verme cada semana, sino también porque pagaba bien. Ultimamente cada vez que me llamaba o me ocurria algo o no coincidiamos en el horario. Asi que tenia que estar ahi a las siete si o si.
Hoy era uno de esos días en que podía recibirlo escapándome a media tarde de clase, pero lo que no me esperaba es ir al lavabo molesta y encontrarme con la regla adelantada. ¡Que desastre!, sin ningun miserable tampon, ni compresa y sin pastillas contra el dolor.
Pase un mensaje por el móvil al cliente: "No vengas, me ha venido la regla", esperando que lo recibiera a tiempo. En un instante recibi su llamada:
- Ya está bien - sonó su voz bastante cabreada - ¿acaso te trato mal? Si tienes otro cliente que te paga más me lo dices y lo dejamos... bla bla bla - No me creía.
Y a mí el dolor, que ya me empezaba a hacer doblar las rodillas y la espalda, era lo único que me importaba. Fui corriendo a la primera farmacia, me compre ibuprofeno y me trague una pastilla sin liquido alguno. Me tumbe en un banco delante de la farmacia y observando una pobre y solitaria nube intente relajar mi cuerpo para poder seguir andando y llegar a casa, a mi pequeña y miserable, sin embargo indispensable para mi regla, bañera con agua tibia...



jueves, 29 de enero de 2015

LA PORDIOSERA Y EL ELEFANTE

A veces te piden cosas extrañas, algunos necesitan teatralizar los encuentros..... Eso normalmente está bien e intento evitar a según que personajes, como uno que no se cansaba de enviarme fotos vestido de bombero pero dejando ver sus partes bien erectas y suplicando que lo castigase.
Cuando sonó el teléfono, que  era de un cliente conocido y de los aceptables y, me pidió que fuera vestida como una pordiosera, como si estuviese durmiendo en la calle, me dejo un poco cortada, pero era lo que él quería, ya le conocía, así que decidí ir. Me busque lo mas tirado que tenia: bambas, chándal, una camiseta vieja  que rompí un poco para darle mas credibilidad al aspecto.... y despeinada, sin maquillar, me fui a su casa pensando en que sería lo que tenía pensado hacer... es un tío divertido y como poco te ríes con él.
Llame a la puerta de su piso, se abrió lentamente y cuando lo vi me eche a reír sin control acabando en el suelo del rellano de la escalera sin poderme contener. El en pie sin poder cerrar la puerta y riendo, estaba más que disfrazado, una pajarita roja en su cuello y como única ropa un tanga decorado con un elefante que estiraba su trompita.
Para morirse de risa y, yo como una pordiosera tirada por el suelo..... Suerte que no llego ningún vecino en ese momento, aunque a lo mejor por alguna mirilla de las puertas de los otros pisos algún ojo chafardeaba.
En su casa seguimos riéndonos y el polvo pareció mas bien un espectáculo de circo que un acto sexual. Cada vez que me intentaba concentrar en el asunto miraba su pajarita y me volvía a reír como una idiota. 
Que cachondo es el tipo...




miércoles, 28 de enero de 2015

YETI

Tenia un cliente muy peludo, era una masa de pelo que no permitía verle la piel, y en mi teléfono lo tenia anotado como Yeti, hasta que un día se presento blanco y depilado y por primera vez realmente desnudo.
Había ido a un salón de belleza y con la depilación láser lo habían dejado sin pelo, tenia la piel rojiza y con costras por todas partes y me explico que la depilación había sido una semana ante. Me dijo que así, sin pelo se sentía una persona diferente, mas sexy, mas atractiva, incluso mas joven. Bueno, menos peludo si que era, pero mas joven, no se yo.
Es extraño pero con su aspecto también se cambio su manera de ser en la cama, poco a poco se volvió mas y mas seguro de si mismo, menos cariñoso y mas brusco. Ya no le gustaban tanto las caricias, como antes, sino la simple y aburrida penetración a cuatro patas y a velocidad de un cohete.

El Yeti sigue siendo Yeti en mi teléfono, pero ahora es el Yeti depilado...



lunes, 26 de enero de 2015

LA CARRETERA Y EL TIEMPO

- Mírala - le dije cuando pasamos junto a ella en la carretera antes de que me dejara en el motel donde había quedado con el cliente. Ni la vio
- ¿Que?.- Me contesto sin saber dónde mirar.
Siempre está en el mismo sitio, bueno antes estaba al otro lado de la carretera, donde ahora está la parada del autobús y de donde la han echado. Siempre la he visto allí.
Cuantos años lleva esperando, respondiendo y haciendo lo que hace, no lo sé: todos los dias y sin festivos ni domingos. Por nada: 10, 15, 20 € si es que le pagan al final.
- No me gustaría ser como ella cuando tenga su edad. Ahí, sola esperando a los guarros de las carreteras. Toda una vida perdida en el borde de la carretera. ¡Que horror! ¿Tendrá a alguien en casa que la quiera y la espere? Espero que si.  
- Estará allí en la carretera, al otro lado de la parada.- Le comente a mi "chofer" después que me recogiera del motel. El hizo algún comentario y redujo  la velocidad.
- No está, se ha ido con alguno,.... bueno se la han llevado.- Le dije.
Se la han llevado...... tan vieja como el tiempo. Y mi tiempo también se va, se va volando y no volverá nunca mas...



domingo, 25 de enero de 2015

NIUF NIUF

—¡Que mote más raro me has puesto! —se quejaba con la sonrisa en la cara. —¿Qué significa exactamente?
     —Seguramente leíste el cuento de los tres cerditos. ¿Cómo se llamaban los cerditos?
—No tengo ni idea, pero no me suena ni Niuf ni Naf ni nada parecido.
     —Esos son de la versión rusa. Los cerditos rusos se llamaban Naf Naf, Nif Nif y Niuf Niuf. Como puedes imaginar el Naf Naf era el más listo, tocaba el tambor y construyó la casa de ladrillo. El Nif Nif era menos listo, tocaba violín y construyó la casa de madera. Obviamente el más tonto de los tres se llamaba Niuf Niuf, tocaba la flauta y construyó la casa de paja. Así que tú eres ese cerdito.
     —¿Lo dices por tonto o por tocar la flauta?
     —Por lo de la casa de paja. Eres como él, soñador. Construyes cosas en tu mente que pocas probabilidades tienen de llegar a cumplirse, pasas por todo tipo de desgracias, sin embargo vas por la vida feliz y contento. Pocas personas tienen ese carácter, la mayoría necesitan casas solidas para seguir adelante.
     —No tengo muy claro si es positivo o negativo lo que me acabas de decir, pero acepto ser tu Niuf Niuf, ya que le tienes tanto cariño.
     Una llamada de mi teléfono interrumpió la conversación sobre los cerditos. Al acabar de hablar me escape a mi casa y Niuf Niuf se quedo esperándome en la terraza del bar.
…
     —¿Donde estas? —le llamé al acabar.
     —Aquí mismo —contesto mientras se acercaba hacía mi portal. Salí corriendo a la calle, le sonreí y vi que él tampoco podía ocultar la alegría de su rostro.
     —Vamos —le dije — me tienes que llevar a Gava y tendrás que esperarte una hora o quizás con suerte solo media.— No le pregunte si le iba bien ni nada por el estilo, supuse que no se negaría y ni siquiera preguntó nada.
     Mientras él conducía me fui maquillando y peinando en el coche, sentía su mirada de reojo en mi rostro...
     —No mires y conduce —le dije medio riéndome.
     —Después tendremos que volver a casa, porque con lo que llevo puesto no puedo ir a clase. — Note como se sorprendía a la vez que se despertaba su curiosidad.
     —¿Que llevas? —Era la pregunta que esperaba me iba a hacer y como respuesta abrí lentamente el abrigo para dejarle ver las medias de malla, los ligeros blancos y nada más...
     Se rió y tuve que volver a decirle que mirara la carretera antes de que se comiera cualquier coche, de hecho poco falto, me dio un buen susto. Le volví a gritar:
     —Jo tío, céntrate, que nos matarás.
     Le fui indicando como llegar al motel "Punt 14" donde tenía que encontrarme con el cliente y explicándole donde podía ir a comer mientras me esperaba.
     —Y me traes un bocadillo de tortilla de atún y el pan con tomate, que no me dará tiempo de comer antes de ir a clase —le pedí ordenando.
     —Por supuesto —contesto.
     Me dejo en la puerta y se fue a ver el mar y a buscar mi bocadillo de tortilla de atún. La hora solo fue media y mientras me vestía le envié un mensaje para que volviera por mí, suponiendo que tardaría.
     —Estoy aquí mismo. —Fue su respuesta inmediata.
     Saliendo del motel encendí un cigarrillo para relajarme después del trabajo y vi el coche aparcado un poco más adelante. Me acerqué lentamente mientras iba apurando el cigarrillo y, allí estaba sentado revisando las hojas con los apuntes de la primera lección de ruso que había empezado a darle. No se dio cuenta de que lo estaba mirando hasta que acabado el cigarrillo, al apagar la colilla, el ruido lo saco de su ensimismamiento. Se asustó y se le cayeron todos los papeles a la acera. Empecé a reírme mientras el recogía sus hojas del asfalto.
     Me metí en el coche, ya era la hora de volver. En el asiento de atrás envuelto en papel de plata me esperaba mi bocadillo de tortilla de atún…
 



sábado, 24 de enero de 2015

GRITOS

¡Como grite mientras me hacía el amor!.
-Nos deben haber oído en las habitaciones de al lado.- Le dije después, mientras él se mantenía abrazado a mi tras acabar.
-No sé, no creo, este hotel parece bastante bien aislado al ruido.- Me respondió sin dejar de acariciarme.
Me gusto. Hacía mucho que ningún hombre me había excitado tanto o, quizas simplemente era primavera y me deje llevar con los gritos. Es curioso que antes de salir de Rusia nunca decía nada, siempre estaba callada. Fue al llegar a la Fabrica y escuchar como las otras chicas gritaban y gemian para excitar a los clientes que empecé a hacerlo yo también, aunque en verdad no demasiado.
Recuerdo a una compañera de piso en Rusia, que cada vez que estaba con alguien ya con el primer contacto empezaba a gritar y no paraba hasta que se acababa el acto. Todas en el piso nos quedábamos calladas, sonrientes, medio asustadas mientras duraba la serenata, con subidas y bajadas de tono hasta un final estruendoso tras el cual venían las carcajadas de su risa y todas nosotras podíamos continuar con lo que estuviéramos haciendo.
Pero realmente los gritos de las chicas a muchos hombres les asustan y a otros hasta les quitan las ganas de sexo. Asi que intento gritar lo menos posible por si acaso, aunque a veces por costumbre me dejo llevar.




viernes, 23 de enero de 2015

EL HOTEL DEL TERROR

Insistía e insistía. Cada vez que venía a verme me hablaba de pasar toda una noche conmigo, de hacer una escapada a un hotel y dormir juntos.
- No te creas que es tan agradable.- Le repetía una y otra vez.- Ronco y, además no me gusta que me toquen cuando estoy durmiendo. Me pongo de muy mal humor si me despiertan.- Y él ni caso.
La verdad es que no entiendo a los tíos, a eso de las tres o las cuatro cuando ya estoy bien dormida empiezan a tocar y con ganas de echar un polvo y, claro pensaba que este no sería muy diferente y prefería mantener la imagen agradable que hasta ese momento tenia de él.
Pero al final cedí y me prepare a esperar lo peor.
Me recogió a media mañana y cogimos carretera sin saber yo donde me llevaba. Por Tarragona, por ahí me dijo.- “Ya veremos”- Pensaba yo sin demasiada prisa por llegar al hotel. Era un día con un viento terrible que sacudía el coche y que nos iba a obligar a encerrarnos todo el tiempo en la habitación……
De camino pasamos por Salou para ver el mar en un día "perfecto" para ello, con el viento que nos tiraba y nos llenaba de arena, a él le hacía gracia y así se posponía la llegada al hotel. Pasamos la mañana, buscamos un lugar para comer y con cierta dificultad encontramos el hotel entre campos y frutales, una gran casa antigua y solitaria en el medio del campo.
El viento sacudía arboles y palmeras del jardín empujándonos hacia la entrada del caserón. Era un edificio antiguo, un poco decadente y a pesar de aparentar lujo un poco dejado. Todo era extraño pero la habitación era grande con una cama que aparentaba ser cómoda, un balcón desde el que se veía como las ramas de una palmera prácticamente  azotaban las ventanas….. y mi acompañante sonreía y hacia chistes sin gracia todo el rato.
Y no fue llegar y a la cama a follar, no. Lo primero que hicimos fue irnos a la piscina cubierta y a la sauna. Estábamos solos, de la piscina a la sauna, vuelta al agua y después al baño de vapor y… mas piscina y mas sauna donde sí que me empezó a dar masajes, a acariciar. Era un  lugar bastante agradable a pesar de la presencia de una chica que no dejaba de aparentar que tenia mucho trabajo y de dar vueltas por la sauna poniendo velitas y ambientadores.
Así cuando regresamos a la habitación me desnude y estire en la cama confesándole que estaba muy caliente, que era el momento de dejarnos de preámbulos y follar, que es lo que hicimos y, de qué manera, mientras fuera el viento continuaba sacudiéndolo todo, sin poder ahogar los gritos que se me escaparon.
Ya no salimos del hotel. Cenamos en una sala para nosotros solos con un servicio exclusivo y riéndonos de todo, contemplados por la metre que no dejaba de vigilar nuestros platos y en un momento dado casi nos hecha bronca por tardar mucho en comer. Descubrimos al final además que en realidad no había más clientes, que todo era para nosotros y que el lugar tenía un que, algo que daba un poco de miedo.
Pero bueno, en la cama el cliente me cuidaba y me acariciaba con delicadeza. Nada me podía pasar y al despertarme le invite a que fuera hacia abajo a besarme y humedecerme por ahí y así tener un perfecto inicio del día. La verdad es que estuvo bien y que mis temores de tener que aguantar a otro pesado habían estado infundados.



jueves, 22 de enero de 2015

COMPARTIR PISO

La hipoteca, el colegio de la niña, muchos gastos cada mes. Tenía una habitación vacía, bastantes clientes y tampoco quería muchos más, así que ¿Por qué no buscarme una compañera de piso que me ayudara a pagarlo?
La idea era buena, eso pensaba y sigo pensándolo. Puse un anuncio y espere. Los tiempos han cambiado y también las chicas que se dedican a esto. Tener un cliente es para dejarlo satisfecho, siempre con buen rollo, pero sin comprometerte para nada. El viene, tú le haces lo que crees que quiere, le dejas que te toque, te manosee, te penetre y se marche contento. Tú cobras lo pactado y esperas al siguiente.
Algunos se hacen habituales y el trato se hace más agradable, fuera del sexo pueden llegar a ser casi amigos, pero el sexo se paga, eso es sagrado.
Pero estas chicas que vinieron por el anuncio no lo veían así. Algunas hasta casi lo harían por el morbo de acostarse con un montón de tíos diferentes, guapos, feos, gordos, limpios o sucios…..Hablaban de filmarse, de hacerse fotos muy provocativas…. También es cierto que en parte el anuncio era para poder ofrecer tríos y buscar esos clientes que quieren estar con dos chicas a la vez, pero ninguna me dio confianza para hacerlo. Una de ellas en dos minutos de charla me propuso que nos acostásemos juntas para ensayar el numero, tenía más interés en follar conmigo que en tener la posibilidad de unos buenos ingresos. Otra me preguntaba que cuanto  le pagaría por acostarme con ella.
Al final sigo igual  solita y sin compañera.



miércoles, 21 de enero de 2015

EL PALETA ENGREIDO

La voz me proporcionaba bastante información, suficiente como para saber si valía la pena recibir a esa persona. En este caso ya sabía que era del nivel social bajo-medio, quizás un paleta, enérgico y relativamente joven, le pondría 35 años como mucho. Pero hablaba educadamente, sin utilizar argot, aunque se notaba inquietud en su voz,  lo que podría ser debido a la droga,porque desde luego no daba la  impresión de ser una persona que llama por primera vez y se pone nerviosa. 
Con toda esta información en la cabeza salí de casa a buscarle. Obviamente encontré lo que esperaba encontrar, quizás algo más guapo que lo que había pensado. Tenía una sonrisa muy abierta, pero sin embargo los ojos reflejaban cansancio y un cierto grado de mentira. Subimos y entramos en casa. En la habitación se desnudo. Su cuerpo era espectacular, como suelen ser los de las personas que realizan trabajos físicos, tenia músculos largos y estirados, los abdominales perfectos y ¡que brazos!, !oh, esos brazos!. Sólo pensar en unos brazos masculinos que puedan mantenerte durante tiempo en el aire y hacerte sentir pequeña, ligera y a la vez importante…. humm.
Realmente el chico parecía un dios encarnado, ¡tan hermoso era su cuerpo!. Sin embargo su mente…., desde luego su mente carecía de desarrollo alguno. En pocos segundos empezó a contarme la historia de su vida, como había abusado de las drogas y que por ello perdió a su mujer y su hijo, pero que sin embargo era muy sano y fiable. La falta de logica era evidente.
A los 10 minutos de estar en la cama me propuso hacerlo sin preservativo con la pregunta de siempre:
-“Es que no crees que estoy sano?”.
Este tipo de personas me parece increíble. La estupidez humana realmente no tiene limites. Bueno este es tema para otro momento.
Pues bien al acabar el coito, que por cierto fue un desastre, lo que tampoco era tan raro ya que estoy segura de que cuanto más perfecto es el cuerpo del hombre menos sabe este como utilizarlo. Pues eso, que al acabar el coito  me pregunto que si era la primera vez que me acostaba con un chico tan guapo y joven. También me pregunto que cuando seriamos novios, lo que suponía hacer el amor sin preservativo y además gratis.
Intente decir algo, pero enseguida  comprendí que no esperaba la respuesta, sino que ya la tenía y, que esta  era  “ya”. Le acompañe a la puerta agradeciéndole la  visita  y la  cerré respirando más tranquila. Llame a mi vecino y nos fuimos a tomar un café. Le explique la historia y me contesto que debería casarme con un viejo rico y feo y así evitaría  jóvenes  idiotas y guapos.
 ¡Que razón tiene el vecino!. Ja ja.




martes, 20 de enero de 2015

UNA NOCHE ESPESA

Me revienta que por nada me claven en la autopista. Es lo que toca por ir casa de un buen cliente que está un poco lejos y me llama varias veces cada semana.
La primera vez que fui a verle acabe fatal, solo recordándolo me vuelvo a marear. Aquella noche estaba segura de que no volveria nunca más a su casa.
El humo llenaba todo su apartamento, todo cubierto de  polvo y la ropa sucia sobre los muebles y en el suelo. El cuarto de baño parecia no haberse limpiado en siglos. El chico estaba todo el rato fumando y bebiendo cava, cuanto mas fumaba mas me mareaba yo. Cuando por fin sali de su apartamento todo me daba vueltas. Al coger la camino de vuelta me equivoque y acabe en una estrecha carretera de montaña con muchisimas curvas, lo que me mareo aun mas. Llegue a casa borracha y con resaca sin haber catado el alcohol.
Pasados unos dias volvió a llamarme y supongo que decidi ir porque era de dia. Ya no sentí mas efectos desagradables así que decidí dejarlo en la agenda de los clientes aceptables. Al principio me pagaba bastante aunque acababa en 20 minutos, después como ya se hizo habitual el mismo ajusto el precio y por el trabajo que representa ya me pareció bien.
Siempre cuando llama me pregunta de que si tardare mucho y siempre le contesto que 40 minutos, lo cual siempre es aceptado a regañadientes y me empieza a meter prisa. Mientras conduzco me envia un monton de mensajes preguntando  que cuanto me falta para llegar. Asi que a veces le fastidio y tardo mas de lo previsto a proposito. 
Como siempre me llama con prisa yo voy encontrando escusas para llegar tarde, especialmente si me llama algún otro cliente que me pilla de camino. Una vez tarde casi tres horas en llegar. Con tanta prisa que me metia al principio pasadas tres horas todavia estaba esperandome.
Y aquella terrible noche nunca más se dio aunque ahí está el recuerdo.






lunes, 19 de enero de 2015

MAL DESPERTAR

Apenas recién despierta suena el teléfono, ya es un mal inicio del día, además cuando ví de quien se trataba dude si debía responder. Es uno de esos clientes que te deja mal..... mal.
Siempre llora, se queja por todo..... Cada vez que viene es lo mismo y de esos ratos solo recuerdo sus quejas. Llevaba muchísimo tiempo en el paro y la primera cantinela que suelta es para quejarse del trabajo que recién ha conseguido, parece que lo han contratado en el servicio de basuras de Barcelona, hace un mes de eso y ya está llorando.
Lo conozco desde hace tiempo, llevaba a su hija al mismo colegio que la mía. El mientras su mujer trabajaba se gasta lo poco de la prestación del paro que cobra en  chicas como yo... no tenía que haber cogido el teléfono, hoy ha empezado mal y con el dinero que me ha pagado veo a su hija desatendida.

No tenía que haber contestado al teléfono.


domingo, 18 de enero de 2015

EL BESO DEL SEGURATA

Poco a poco el local se iba quedando vacio, los últimos clientes medio borrachos y con ojos vidriosos abandonaban La Fabrica. No eran los mejores servicios, si aguantabas hasta las cinco era a un precio terrible, especialmente si habías bebido demasiado y encima tenias que aguantar a algunos que apestaban a alcohol, tabaco, sudor y a veces a algo más.
Ese era el final de la jornada: un espacio que se veía triste y medio vacio, con caras de cansancio o aburrimiento. Las chicas calculando como había ido la noche y con muchisimas ganas de arrancarnos la poca ropa que llevábamos puesta, ducharnos, comer algo y meternos en la cama para dormir, sobre todo para dormir.
Por fin se encendian las luces y nos ibamos a nuestras habitaciones. Algunas todavia estaban ocupadas con clientes tardios y las chicas que vivian ahi estaban condenadas a esperar mediahora mas para poder entrar en sus habitaciones. Mientras tanto ibamos a la cocina a desayunar leche con galletas, algunas de las chicas comian huevos y salchichas, pero yo la verdad no tenia nunca apetito a esta hora.
En cuanto tenia la llave, agotada, con los zapatos en las manos casi corría a mi habitación a ducharme, a sacarme las horas de trabajo, a borrar las marcas de mil manos sobre mi piel… ese era mi sueño para antes de estirarme en la cama y soñar de verdad.
Así cada madrugada y, cada vez antes de meterme en la cama se me acercaba uno de los guardias de seguridad para darme un suave beso en la frente. El beso de alguien que te cuida y que te acompaña al lado de los sueños tranquilos. Estaria enamorado de mi, pero nunca me lo dijo...



sábado, 17 de enero de 2015

EL DUENDE

-“Siii, hola”.- Con mi voz más dulce conteste a un nuevo número.
- “Hola, soy el que te paso un mensaje para quedar una noche”.- La voz sonaba con un acento extraño, difícil de situar pero sin duda extranjero.  Intente recordar su mensaje y la verdad es que no lo tuve claro.
Siguió hablando sin pedir nada especial o extraño, solo pedía pasar un par de horas agradables, hablar y bueno,... sobre la marcha se vería. Ni tímido, ni descarado, hablaba como quien queda con una chica para salir a cenar, no como quien llama a una profesional.
-Podemos cenar y tomar un poco de cava.- Me ofreció.
-No gracias, yo no tomo alcohol.- Le respondí.- En todo caso un poco para mojarme los labios.
-Pues nada.- Dijo brusco y seco, pero de una forma natural que no molestaba.
El lugar estaba un poco lejos, a una hora de coche desde mi casa, pero yo tenia ganas de una aventura y, además, había algo en su voz que me daba confianza. Me arregle sencilla, pero elegante y me puse en camino para llegar a la hora programada.
Lo que no me esperaba es que tardase tanto, además lloviendo y quedando en un polígono industrial porque él decía que el final del camino era bastante complicado. Al lado de la carretera, en un lugar bien solitario y oscuro aparque y le llame tal como habíamos acordado explicándole donde estaba. “En diez minutos estoy ahí”, me contesto y mientras esperaba dude si había sido buena idea aceptar venir  o quizas deberia de haber aceptado alguna de las otras dos propuestas que tenia para aquella tarde.
Al poco rato vi las luces de un coche que se acercaba, giraba rápido situándose al lado del mío y sin parar el motor bajaba la ventanilla del conductor: “Hola”.-  A pesar de la poca luz pude ver una cara sonriente. Estaba despeinado y con barbita de hace dos dias. Su coche, algo super viejo y super feo me recordaba los coches de payeses que llevaban cabras y ovejas dentro - “¿Eres Alicia, no?” Y casi sin dejarme responder, me indico que lo siguiera, no sin antes advertirme que el camino era bastante malo.
¡Que optimista!....bastante malo.... de noche, lloviendo, un camino de tierra adentrándose en el bosque, agujeros.... piedras......cada vez más oscuro, pero lo seguí, pensando “¿encontrare el camino de vuelta?”. Realmente al final esa noche fue una ruptura con la rutina, una sorpresa y no estuvo mal..... No sé donde llegamos, yo solo veía las luces de su coche delante del mío, lo seguía pensando en no perderlo, atravesamos un puente, una puerta metálica en el camino y pasamos junto a unas extrañas ruinas hasta que un poco mas alla se detuvo ante una gran puerta iluminada de un viejo caserón de piedra. Quien conducía prácticamente salto del coche, rápidamente acercándose  al mío y me abrió la puerta...
-“Ya hemos llegado”.-  Me sonreía y alargaba su mano como para ayudarme a bajar del coche y evitar los charcos de agua y la hierba mojada. Me calce los zapatos mientras él miraba con sorpresa mis pies descalzos.
- “Con tacones no conduzco bien“.- Le dije y lo acompañe hacia la gran puerta de la enorme casa de piedra, mientras le hacia un examen visual. Se me acercaron dos o tres perros olisqueandome por todas partes mientras  un gato me miraba desde lo alto del tejado.
Entramos en la casa bajando unas amplias escaleras. El lugar era extraño, oscuro, sorprendente, caótico en su distribución, escaleras, puertas,....lo mire...
-“¿Donde nos ponemos?”.- Le dije en medio de aquel gran salón con una enorme lampara bajando desde un techo altisimo...
- “No sé, en cualquier sitio” - me contestó boquiabierto y perdido murmurando algo.
- “¿Me pagas?” - le pregunté para devolverlo a la realidad
- “Ah, sí, claro” - Y me dio lo acordado.
Y fue en cualquier sitio donde nos pusimos, lo seguí por salas y salones y entramos en la primera habitación. 
Era bastante rara, tenia un hueco en el medio y unas escaleras que bajaban dentro de este agujero a la planta de abajo. El colchon estaba colocado practicamente en el suelo, si tenia alguna base por debajo seria muy fina y no se notaba. La ropa de la cama estaba muy arrugada como si alguien acabara de levantarse de ella.
Él me hizo el amor rompiendo el programa de trabajo que yo tenía  en mente. Le baje los pantalones y cuando me arrodille ante él y empecé mi trabajo él me levanto, me beso y me desnudo antes de estirarme en la cama y empezar a manosearme y a lamerme mi pussy.
A pesar de tener el aspecto de un duende sus caricias eran muy suaves, apenas notables y era de agradecer teniendo en cuenta que la mayoria de los clientes no suelen ser tan respetuosos con mi cuerpo.
Pasadas dos horas ya vestida  iba examinando aquella extraña casa llena de cuadros y extraños objetos mientras la recorría.
Después saliendo de allí no me perdí ya que él me acompaño hasta la carretera y se despidió de mi acariciando mi mano.... creo que en ningún momento dejo de sonreír.
Al dia siguiente se disculpo por telefono por no haberme ofrecido ni cava ni una cena la noche anterior.



viernes, 16 de enero de 2015

ORDENADO

- ¿Donde vas tan arreglada?, ¿vas de fiesta?.- Pregunta la niña mirando a su madre cuando esta va a salir a visitar a un cliente.
Mi hija me controla y  examina cuando estoy a punto de salir por la noche,  así que tengo que ir desarreglada y dejada para que no me diga nada, como si fuera a buscar cualquier cosa de última hora.
Tengo un cliente al que le gusta que llegue toda mona, pintada, con faldita y tacones. Un día me presente con vaqueros y chaqueta de chándal.
- Pero... ¿cómo vienes?-  Me dijo al abrir la puerta - ¿Qué te ha pasado? - Como preguntándome si me habían asaltado o había tenido un accidente o vete a saber qué.
- No me voy a cambiar en el coche, hace mucho frío.- Le conteste, era invierno y me habría constipado seguro. Le tuve que explicar  por que iba así mientras el gesticulaba como quien no lo entiende.
Es un cliente que lo tiene todo perfecto, todos los muebles a juego, todo del mismo color, cada cosa en su sitio. La casa impecable, siempre en orden, sin una mota de polvo. La vida perfectamente programada, sabe lo que tiene que hacer durante todo el día.... si no es asi le puede dar algo. Y por eso era imperdonable que yo no llegara impecable, perfecta, siguiendo el guión. En su agenda marca mí hora de llegada, los tiempos de acción….
En una ocasión le pregunte de que haría si le robaran el coche y cuando lo fuera a buscar para ir a trabajar  no lo encontrase.
- Por eso tengo un garaje.- Me contesto.
- Y si no arranca - le volví a preguntar.
- Eso nunca me ha pasado - respondió.
- ¿Y si te pasa? - Insistí.
Y ahí él se quedo en blanco y preocupado.
Era para verle la cara.